Mi bebe, el pequeño contaminador...
Hoy en día, cuando mas cerca estoy de la tan anhelada y dulce espera, me siento mas consciente de lo que esta por venir, y me ha hecho reflexionar de ciertas cosas que he aprendido en el proceso, y me ha hecho reafirmar o complementar algunas que ya sabia o tenia un vago conocimiento de.
Esto de traer un nuevo individuo, cero kilómetros al mundo en el que actualmente vivo, a pesar de que no todo es malo, hay demasiadas cosas de las cuales no me enorgullezco, y otras muchas mas, que despiertan una gran preocupación.
Y es que ahorita que voy a ser mamá, siento una responsabilidad inmensa de transmitir esa información, no porque considere que tenga la verdad única e irrefutable o que quisiera convencer a alguien de las cosas que creo, si no porque siento que el conocimiento empodera y mientras mas conozcamos mas podremos actuar en favor o en contra de algo, sobretodo tratándose no sólo de mi hijo, si no de toda la generación que lo acompañará.
La primera cosa, que me gustaría comentar, y que ha despertado cierto interés y una gran preocupación, es el impacto ambiental que produce traer a una criaturita al mundo en estos tiempos, donde todo lo referente a bebes es tan accesible, tan abundante, tan práctico, tan tan tan, que no consideramos el verdadero costo o impacto detrás de toda esta gran producción en masa.
Desde que he tenido uso de razon, y de forma instintiva, he tenido cierta inclinación por el impacto en general que generamos en la tierra, y con el paso del tiempo, pues he sido mucho mas consciente, y la verdad, es que nunca dejo de sorprenderme, sobretodo, porque considero que la magnitud del daño que le hacemos, crece exponencialmente, tanto, que en años de seguimiento, se pierden de vista las consecuencia aterradoras de nuestros actos. Y es que parece cosa tonta, pero como comentaba antes, traer un bebe al mundo, si genera un impacto ambiental gigante, del que evidentemente tenemos una consciencia, pero muy vaga, o nublada por otros factores, que nos hacen ignorar la verdadera realidad.
Y solo quiero comentar sobre una sola cosa, Pañales.
Se dice, que en promedio, un bebe gasta entre 4000 a 8000 pañales, desde que nace hasta que deja de usarlos, generando toneladas de basura al año... el solito.
Las verdaderas consecuencias, es que esas toneladas de pañales son consideradas no biodegradables, ya que tardan de 400 a 500 años en hacerlo, si es que las condiciones de agua y oxigeno se las permiten, cosa que realmente no sucede en los vertederos, por lo que esa basura es practicamente para siempre, ya que, aun, no se ha encontrado la forma de ser reutilizados o reciclados de alguna manera.
Por otro lado, tomando en cuenta otros factores, se dice que en la producción se llegan a utilizar millones de toneladas de pulpa de madera al año, eso serian, decenas de arboles por niño, sin obviar que el plástico que lo recubre es derivado del petróleo, el algodón que esta en contacto con la piel está lleno de pesticidas y el cloro con el que lo blanquean produce un residuo tóxico, Dioxin, un químico resistente a la degradación, el cual esta considerado un cancerígeno, que no solo contamina el ambiente, si no que además deja rastros en el pañal, desconociéndose sus efectos a corto y a largo plazo, por no haber estudios suficientes para relacionarlo, sin embargo se habla, desde alergias y asma, hasta cancer.
Todo esto, evidentemente sin considerar el costo que generan al bolsillo de los padres y los efectos en la salud, que como mínimo da, la bien conocida, dermatitis por pañal por el hecho de ser totalmente antitranspirantes, y aunado a las nuevas tecnologías que te invitan a cambiarlo con menos frecuencias, que los deja expuestos por largos periodos de tiempo a químicos que absorben la humedad, sin considerar las consecuencias que podrían producir a corto o a largo plazo.
Cuando me cruce con toda esta información, bastante abrumadora y preocupante, se despertó la necesidad de buscar alternativas, y una de ellas es el uso de pañales de tela. Si, asi es. al mejor estilo old fashion como lo hacían nuestras abuelas. La gran ventaja, hoy en dia, no solo que el gasto economico se reduce hasta la mitad, si no tambien, que las pocas industrias (espero que en auge), ha llevado el uso del pañal de tela a otro nivel. La diversidad, aunque no muy amplia, la hace mas apetecible, no solo por los beneficios de reutilizarlo, si no también lo práctico en comparación con el pasado, olvidate de esos pañales de tela que le ponías un prendedor y el bebe, tu y el de al lado terminaban todos embarrados.
Además, con la crisis que atraviesa mi país en este momento, donde los pañales escasean y hay tanta humillación de por medio, esta alternativa puede ser de utilidad
Evidentemente tiene sus desventajas y también su impacto ambiental, pues ni su producción ni su uso esta totalmente exento de consecuencias ambientales, pues se habla del consumo de agua y electricidad para el lavado (y secado con secadora, que yo no tengo), pero evidentemente, el impacto no es ni la sombra del desechable, y hay estudios que lo avalan.
La información es bien amplia, y es realmente todo un mundo esto de la maternidad responsable y eco- friendly, pero que evidentemente no pienso abandonar. Podrá sonar medio caótico y forzado esto de dejar de lado lo practico de un pañal desechable, e irme por lo cuasi-rudimentario de un pañal de tela, pero creo fielmente, que a pasos cortos, como podría ser considerado esto en escala con lo que realmente necesita el planeta, podemos llegar a realizar un efecto verdaderamente positivo a largo plazo. Creo que la importancia radica en el uso responsable de nuestros recursos, y la forma inteligente de hacer uso de ellos, y el verdadero objetivo de tus acciones, que en este caso es, evidentemente, dejarle un legado, o al menos el intento, de un mejor planeta a nuestras futuras generaciones.
P.D.: lo bueno de estos pañales es que se adaptan al crecimiento del bebe y se pueden utilizar desde el dia 1 hasta que deje el pañal.
Como usuaria y varios años de experiencia, puedo decir que una vez automatizado el proceso deja de ser engorroso. Es decir, el habito ganado con el tiempo tras lavar y lavar pañales de tela hace tengas una forma de actuar cuando ocurre el desastre.
Gyan los uso hasta para la piscina y la playa.







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